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Sobreponerse para surgir: Dos buenos ejemplos de emprendimiento e innovación

Subgerencia de Comunicaciones

, Dec 26, 2012. 06:00

El esfuerzo y los logros han sido un denominador común en el camino de Agustín Jara y Joaquín Pérez para poder superar las dificultades. Presentamos las historias de dos emprendedores, quienes gracias a su esfuerzo y al apoyo de BancoEstado, han podido impulsar sus sueños de salir adelante.
Los ajos del Tío Tin 
 
Desde los 14 años que Agustín Jara trabaja en Lo Valledor, en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, sin embargo, los cargos que ha desempeñado han ido variando. En un principio este emprendedor se dedicaba a descargar los camiones que llegaban a la feria; luego pasó a ser vendedor de un puesto de verduras y, desde hace 20 años, estableció su propio negocio de ajos bajo el nombre de “Ajos Tío Tin”.  “Desde que llegué me proyecté en el mundo de la vega, quería crecer, tener mi propio negocio, porque veía que así podía ganar más”, recuerda.  
 
 
Agustín Jara trabaja desde los 14 años en la Feria Lo Valledor 
 
Lograr sus objetivos le ha exigido inversiones de capital. Hace 15 años que Agustín pidió su primer crédito en BancoEstado que le permitió financiar su negocio pagar los estudios de sus tres hijas. “Necesitaba dinero, pero no sabía bien cómo funcionaban los préstamos. En BancoEstado me explicaron lo que tenía que hacer para pedir un crédito. Tampoco sabía invertir, tuve que aprender, en el banco me fueron orientando”, destaca.  
 
En la actualidad, este hombre de 50 años vende al mes 120 mil kilos de ajos importados desde China y 200 mil unidades de cabeza de ajos producidos en Chile. Este incremento en sus ventas le permitió dejar la categoría de microempresario, para transformarse hace dos años en un pequeño empresario.  
 
Durante el año 2013, Agustín pretende dar un paso importante y establecer otro puesto dentro de Lo Valledor, para así continuar expandiendo su negocio y posicionarse como un sólido y gran comerciante.    
 
 
Aprendiendo de cada materia 
 
Libros de matemáticas, inglés, lenguaje, ciencias,  historia y otras materias dominan las estanterías de la distribuidora de libros Universal.  Joaquín Pérez ha sido el impulsor de este negocio de textos escolares que ya lleva 31 años en el mercado.   
 
Desde que tenía 20 años, este pequeño empresario vendía dichos productos en las calles. Sin embargo, con el tiempo decidió sacar adelante su propio emprendimiento.  Desde 1998 que Joaquín es cliente de BancoEstado. El capital obtenido aquí lo ha invertido tanto en libros como en el arriendo de locales. El aumento en las  ventas lo ha obligado a adquirir un mayor número de ejemplares y a cambiarse continuamente a tiendas con espacios más amplios. Universal cuenta hoy con cinco trabajadores que atienden a un gran número de clientes que día a día llegan en búsqueda de diferentes textos.  
 
 
La comercialización de textos escolares es la especialidad de Joaquín Pérez 
 
A  pesar de los aumentos en la comercialización de libros que han sostenido las ventas, Joaquín pretende estabilizarse  y consolidar su tienda en la calle San Diego. Para esto, tendrá que ampliar el local, lo cual requiere de una alta inversión. Este hombre de 51 años espera que, junto con la ayuda de BancoEstado, el éxito de su negocio le permita realizar esta expansión en su pequeña empresa.  
 
Ya han sido muchos los clientes que se han atrevido a concretar sus expectativas a través del apoyo y orientación de BancoEstado. Estos testimonios son un  ejemplo  de nuevas ideas y emprendimientos, que junto al apoyo de BancoEstado han logrado cumplir sueños en realidad.