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Los frutos de un camino lleno de esfuerzos

Subgerencia de Comunicaciones

, Nov 28, 2012. 02:00

La valentía, perseverancia y ganas de innovar de estos emprendedores, junto al apoyo de BancoEstado Pequeñas Empresas, han sido pilares fundamentales a la hora de potenciar el trabajo y crecimiento de sus respectivos negocios.
Proyectando para crecer: no dar puntada sin hilo
 
Cordones, elásticos, hilos, tijeras, broches, cintas, palillos y agujas, son sólo algunos de los más de 5.000 productos que vende la empresa familiar “Trenzaduría Viña”, una compañía que desde los años 50 se ha dedicado a la fabricación, venta e importación al por mayor de artículos textiles y trenzados. 
Hace 25 años  Víctor Forno dejó de lado su carrera como profesor de historia para dedicarse completamente a trabajar en esta empresa fundada por su abuelo.    
 
 
Víctor Forno está a cargo de la empresa familiar "Trenzaduría Viña" 
 
A través de los años “Trenzaduría Viña” ha ido aumentando la variedad de su oferta y el número de clientes. Sin embargo,  este progreso le ha exigido también mayores esfuerzos e inversiones. Por medio de un crédito, otorgado por BancoEstado hace ya cuatro años, han podido financiar la adquisición de productos e insumos. En marzo pasado  pidieron un crédito Capital de Trabajo para comprar  máquina  específica y de alto costo. A través de esta herramienta, han  mejorado la calidad de sus productos e incrementado el número de clientes.  
 
“Mi ejecutivo me ofreció este crédito y me explicó de qué se trataba y los beneficios que entregaba. Luego, fue a conocer la empresa para ver de cerca el negocio y darnos una correcta atención”, señala Víctor.     
 
De esta forma, Víctor ha expandido su negocio cumpliendo las metas que se ha impuesto. En los próximos años esperan que “Trenzaduría Viña” se transforme en un proveedor de grandes empresas nacionales e internacionales.
 
 
Más allá de la última hectárea
 
La fruticultura se ha convertido en el proyecto de vida de Eduardo Gárate. Hace cuatro años dejó de trabajar en las Fuerzas Armadas con el objetivo de formar la sociedad familiar  “Gárate e hijos”, y  dedicarse completamente al cultivo de frutas.  Fue así como este agricultor, apoyado por sus hijos de 30 y 28 años, decidió plantar 18 hectáreas de durazneros en Chancón (Región del Maule) para luego comercializar la cosecha. 
 
El emprendimiento poco a poco fue creciendo, logrando fidelizar a muchos comerciantes de la Vega Central, quienes adquieren sus productos de manera constante.Con estos resultados  Eduardo  opta por atreverse e invertir para hacer crecer aún más su emprendimiento. Gracias a un crédito otorgado por BancoEstado en marzo de 2012, este hombre de 57 años pudo ampliar su proyecto y comprar 11 hectáreas más de terreno. “Tuvimos una muy buena asesoría cuando presentamos nuestro proyecto en el Banco y, además, nos ofrecieron  excelentes condiciones y la tasa de interés más baja del mercado”, afirma Gárate.   
 
Eduardo proyecta que su sociedad agrícola continúe prosperando y diversifique sus productos, pero manteniéndose siempre en el rubro de la fruticultura. “Me gustaría seguir creciendo en el cultivo y en la cosecha de frutas para poder tener un negocio cada vez más grande, estable y rentable”, explica. 
 
Ejemplos como éstos refuerzan el compromiso de BancoEstado por seguir  respaldando a los Pequeños Empresarios de todo el país, pues sus  emprendimientos aportan a la generación de empleos y fuente de ingresos de muchos chilenos.