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Después de una ardua siembra… una excelente cosecha

Subgerencia de comunicaciones

, Oct 17, 2012. 03:00

A pesar de las dificultades y los riesgos que trae el atreverse por un emprendimiento, estos pequeños empresarios decidieron crear su propio negocio junto a BancoEstado.
Ser dueño de un terreno para tener su propia producción de papas y maíz. Éste fue siempre el  sueño de Luis Alberto Ramos, agricultor que gracias a un crédito de BancoEstado pudo generar su propio emprendimiento.
 
Hace ya 20 años que Luis es cliente de BancoEstado y asegura que ha recibido siempre una atención óptima. “Yo le pedía a los ejecutivos que me explicaran cuáles eran mis intereses y qué era lo que tenía que hacer para conseguir un crédito y ellos me explicaban todo lo que necesitaba saber”, recuerda.  Hoy es asistido por la ejecutiva Gretel Hernández, quien lo aconseja y ayuda a evaluar las distintas opciones en los trámites bancarios.    
 
 
El terreno de Luis consta de 20 hectáreas de papas y 100 de maíz, y está ubicado en Coinco, localidad cercana a Rancagua, en la Región de O'Higgins. Gracias a su esfuerzo, ha conseguido que su negocio siga creciendo, ya que partió sólo con un par de hectáreas, y hoy sus cosechas le permiten vender productos a empresas como Súper Pollo.  
 
Las utilidades que ha ido generando con su emprendimiento le han permitido un buen pasar junto a su familia, compuesta por su mujer y dos hijos, de 25 y 22 años. Luis reconoce hoy con orgullo que sin los beneficios que le ha traído su emprendimiento, no hubiera sido capaz de sacar adelante a su familia, y mucho menos de darle la opción de estudiar una carrera profesional a su hijo, quien se prepara para ser abogado.
 
Progresando en el rubro de la construcción  
 
El rubro de la construcción siempre ha formado parte de la vida de Marlén Mendoza. Desde pequeña vio cómo su padre se dedicaba a este negocio y luego ella decidió entrar a trabajar como administradora en una empresa constructora. Sin embargo, Marlén quiso independizarse y crear su propia empresa provisora de material árido para construcción en Calama. Fue así como hace ya dos años creó Elim, una compañía  que vende arena, ripio, estabilizado y gravilla, entre otros productos.   
 
 
 
Al  cumplirse un año del lanzamiento de su emprendimiento,  Marlén solicitó a BancoEstado la posibilidad de acceder a un crédito y comprar un camión nuevo en el cual pudiera transportar los diferentes elementos. Esta adquisición le permitió ampliar su gama de clientes y venderle sus productos  ya no sólo a particulares sino que también a empresas constructoras y mineras. De esta forma, Elim salió adelante obteniendo cada vez mayores ingresos y teniendo que ampliar el tamaño de la empresa.  
 
Actualmente Marlén es asesorada por el ejecutivo Patricio Olmedo, quien la ha aconsejado para que administre de manera responsable y ordenada sus préstamos, así como también organizar e incrementar sus ganancias.  Entre los planes a futuro de esta emprendedora, está la opción de comprar una camioneta con el objeto de poder llegar a más clientes con sus productos, ya que el incremento de la demanda ya le exige nuevas inversiones. 
 
Estas historias son un ejemplo de valentía y resultan un ejemplo para tantas personas que, a pesar de sus buenas ideas, no tienen los medios suficientes para llevar a cabo sus iniciativas. Para ello pueden contar siempre con el apoyo de BancoEstado, quien vela por el progreso de todos los chilenos y chilenas, así como el fomento a la incorporación financiera, ayudándolos a hacer sus sueños realidad.