Los primeros pasos
El crecimiento prosiguió sin pausas. El Consejo de la Caja de Crédito Hipotecario integró en 1927 la Caja de Santiago a la Caja Nacional de Ahorros. Chile tenía entonces 4,0 millones de habitantes y la Caja Nacional de Ahorros manejaba 1,4 millones de cuentas y operaba en 147 oficinas en el país. Un año antes, en 1926, se abrió la Caja de Crédito Agrario, y en 1928 se creó el Instituto de Crédito Industrial.
El rol social, un valor que se remonta a los orígenes de este banco, se hizo presente para el terremoto de Chillán, en 1939, que dejó más de 30.000 muertos. La Caja Nacional de Ahorros contribuyó activamente a la reconstrucción del área devastada y adoptó una política generosa de créditos con los damnificados.
Once años después, el 24 de julio de 1953, el Presidente Carlos Ibáñez del Campo fusionó la Caja de Crédito Hipotecario, la Caja Nacional de Ahorros, la Caja de Crédito Agrario y el Instituto de Crédito Industrial dando origen al Banco del Estado de Chile, hoy BancoEstado. El 1 de septiembre de 1953 comenzó sus operaciones como una empresa autónoma del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Bancarización y cambios en el siglo XX
Seis departamentos –bancario, ahorro, agrario, industrial, hipotecario e inversión– fueron la columna vertebral de la nueva institución.
La misión social y la universalidad que caracterizan a BancoEstado estuvieron también presentes en esta etapa. Una de sus tareas fundamentales era otorgar créditos de forma ordenada y eficaz, orientándolos a los sectores productivos y las personas que la banca privada no atendía.
También debía llevar los beneficios de la banca a todo el país, incluso a los rincones más lejanos, sin importar si era comercialmente aconsejable. Es decir, tenía la misión de bancarizar.
En sus primeros 20 años, el banco se consolidó como el más grande del país. A partir de 1973, la entidad sufrió cambios radicales, pues con el término de las políticas que favorecían la intervención estatal en la economía se restringió su espacio de operación y disminuyó el rol social que tenía con sus clientes, privilegiando el carácter privado del sistema financiero.
Con el retorno de la democracia, las nuevas autoridades llevaron a cabo un proyecto para mejorar la función comercial y social del Banco del Estado, basado en cuatro pilares en su primera fase (1990 a 1995): mejorar la presencia del banco; reafirmar su condición de banco público; fortalecer su rol social y modernizar los sistemas administrativos.
Posteriormente, en un segundo ciclo (1996 a 2000), se aplicó un plan estratégico para alcanzar cuatro propósitos: compatibilizar la eficiencia económica con una mayor eficiencia social; mejorar significativamente la atención a los clientes; introducir un estilo de gestión orientado a resultados y lograr la estabilidad y el progreso de los trabajadores de la institución junto con una mayor competitividad.
El cambio de siglo trajo consigo un cambio de imagen. El Banco del Estado pasó a llamarse BancoEstado y con ello se dio a conocer como una institución moderna y que mantiene su misión y valores, para que cada chileno, en cualquier lugar, pueda emprender y desarrollarse.
La bancarización se potenció. En 2002 se concretó la interconexión de los cajeros automáticos de BancoEstado y Redbanc, poniendo así al servicio de todos los clientes de la banca, más de 3.500 cajeros en el país. Ese año la red de oficinas aumentó en 45%.
Hacia el Bicentenario
Los clientes han moldeado los caminos que ha recorrido BancoEstado hasta el presente. Son sus necesidades, en las diferentes etapas que Chile ha vivido, las que han guiado los pasos de este banco universal.
En 2008 se cumplió la meta de llegar a los 300 mil clientes microempresarios, gran grupo de emprendedores, quienes con su esfuerzo han dado mejor calidad de vida a sus familias. Hoy alcanzan los más de 370 mil.
Otro hito relevante de 2008 fue la capitalización por 500 millones de dólares por parte del gobierno, lo que ha permitido a la entidad bancaria otorgar más créditos a las personas y dar más financiamiento a las micro, medianas y pequeñas empresas.
A fines de 2009, en tanto, BancoEstado llegaba con servicios financieros a todo el país con cobertura en el 100% de las comunas, ya sea a través de sucursales o puntos de CajaVecina. Éstas operan en locales comerciales donde se instala una herramienta tecnológica que permite a los clientes realizar transacciones. Donde antes el cliente debía recorrer kilómetros para llegar a la sucursal más cercana, hoy puede ir al almacén vecino a efectuar sus trámites financieros.
Hay actualmente 7.000 puntos de CajaVecina instalados en el país, a lo que se agregan 4 millones de CuentaRUT y la amplia red de 341 sucursales del banco y 86 oficinas de ServiEstado en todo el país.